viernes, 16 de diciembre de 2016

Viendo, sin ver

         Lo que veo no es lo que veo, es lo que pienso que veo   
     Siempre que miro, algo se antepone entre lo que miro y yo: mi pensamiento.

Esto es así de tal forma que nunca llego a relacionarme directamente con lo que veo, -con lo que es-, sino con lo que creo estar viendo, -con lo que pienso que es-.

En consecuencia, sea cual sea mi respuesta, sea cual sea mi reacción, ésta no viene dada por lo que veo, -por lo que es-, sino por lo que interpreto que estoy viendo, - por lo que pienso que es-.

Que lo que es, es lo que es, no tiene vuelta de hoja.

Que lo que interpreto que es, con lo que me relaciono, y ante lo que respondo de una u otra manera, es fruto, única y exclusivamente, de  mi pensamiento, tampoco.

Pues bien, si la intención de este viaje es Ver, la primera nube a la que he de hacer frente es a la nube de mi pensamiento.



viernes, 9 de diciembre de 2016

Siendo honesta

Asumir la responsabilidad implica ser consciente, ser consciente implica ser honesto/a.
Si estoy dispuesta a asumir mi responsabilidad, esto es, si estoy dispuesta a responder de todo cuanto tenga que ver con mi decisión, mi elección, mi percepción -visión- y sus efectos, lo primero que tengo que ser es: ser consciente de ello.  
¿Cómo si no podría hacerme responsable?

Lo que me sitúa frente a otro interrogante:
¿Hasta que punto estoy dispuesta a ser honesta?
Haciendo uso de la acepción de honesta como integra, entera, completa, quiere decir:¿hasta qué punto estoy dispuesta a admitir, a aceptar, a contemplar, a experimentar, a cuestionar, a hacerme responsable, de todo, absolutamente todo, lo que forma parte de mí, -pensamientos, emociones, sentimientos-?

Dado que sólo cabe una respuesta: o soy honesta, o no lo soy. 
Y dado que la única libertad que poseo es la libertad de elección, nadie puede elegir por mí, elijo, ser honesta, a sabiendas que consciencia, honestidad y responsabilidad van de la mano, y son los requisitos necesarios  para emprender este viaje.

Si ya has hecho tu elección, estamos listos.
Despegamos.

(Nota aclaratoria: Aun cuando las reflexiones que comparto estén escritas en primera persona “yo”, y adjetivadas, conjugadas y vivenciadas en femenino, no representan identificación o exclusión alguna, salvo que tú, al leerlas, decidas verlo así.
Siendo, como son, fruto de mis interrogantes, de mis experiencias, de mis razonamientos, no tienen ninguna pretensión. No necesitan ser creídas o no creídas. Si yo las creo, si doy como cierta la afirmación que llevan por titulo, es porque así lo siento. La única referencia que tengo en cuanto a su veracidad es el lugar desde el que emanan, -mi paz-, y el lugar al que me dirigen, -la Luz-.)



viernes, 2 de diciembre de 2016

Asumiendo la responsabilidad

Yo elijo. Yo decido. Yo soy responsable
En este instante está todo.
Todas las posibilidades de este instante, están en este instante.
¿Quién es consciente de este instante? Yo.
Sin mí, consciente de este instante, este instante no existe.
Por lo tanto, todas las posibilidades de este instante están en mí, consciente de este instante.

Si todas las posibilidades de este instante están en mi, consciente de este instante, en mí está lo que percibo y su contrario.
Si en mí está lo que percibo y su contrario, soy yo quien elige percibir lo que percibo, y no otra cosa, o su contrario.

Si soy yo quien elige percibir lo que percibo, es que en algún momento he decidido, de todas las posibilidades que están en mí, elegir la que elijo.
¿Quién lo decide? Yo, soy yo quien decide elegir percibir lo que percibo, y no otra cosa, o su contrario.

Si soy yo quien decide elegir, y soy yo quien lo elige, ¿quién es responsable de decidir elegir, y elegir una, de entre todas las posibilidades que están en este instante, de entre todas las posibilidades que, siendo consciente de este instante, están en mí,  y no otra, o su contrario? Yo,  yo soy la responsable.

Bien, pues, si yo soy la responsable ¿por qué sigo haciendo responsable al “instante”,  del resultado y/o las consecuencias de lo que yo decido y elijo percibir?

Lo que me lleva directamente a la pregunta de todas las preguntas: 
¿Estoy dispuesta a asumir mi responsabilidad? 
¿La responsabilidad absoluta de todas mis nubes y sus efectos?

Sólo asumiendo mi responsabilidad puedo comenzar y avanzar en este viaje.

Y tú, ¿estás dispuesto/a?

(Nota aclaratoria: No sé cómo o por dónde nos llevará, lo corto o largo que será el viaje, las inclemencias a las que tendremos que hacer frente, lo que iremos dejando atrás, sólo tengo como guía la Luz que un día vi-fui,  y la confianza puesta en recordarlo)

martes, 29 de noviembre de 2016

Reflexiones. Viviendo a tientas

Han sido muchos meses de práctica silenciosa.
Muchos meses en los que desde "mi contento", ese espacio de aceptación, de serenidad, de gratitud, de apertura a la vida, he dejado de escribir, para llevar a la práctica lo escrito.
Meses intensos de experiencias, de descubrimientos.
Meses intensos en los que he disfrutado ( Disfrutar- Dis Fructis- Dar frutos ) permitiendo que la vida, mi vida, me viva, me lleve, me dirija.

Ahora, en este punto, y
..."diciendo de corazón
en que lindo mundo habito,
me lanzo, de nuevo, 
a la aventura,
de compartir 
mis reflexiones 
contigo"

      En mi mundo de nubes he aprendido a vivir a tientas
Cuando miro las nubes desde donde estoy me parecen densas, compactas, capaces de ocultar de mi vista la luz del sol, de negar, incluso, su existencia.
Mas sé, por experiencia, que aunque pudieran parecer infranqueables, ningún avión ha chocado, y rebotado, contra ellas.
Es lo que más me sobrecogió la primera vez que volé. Atravesar las nubes y salir a un espacio, casi inconcebible, de luz, donde el sol lo iluminaba todo. Quedé maravillada. Por muy sólidas, por muy compactas que me hubieran parecido desde abajo, no eran nada, se deshacían, se disolvían. Podían producir turbulencias, sí, y lo hacían, pero bastaba con adentrarse, con elevarse un poco más, y… se obraba el milagro.
Si cierro los ojos puedo ver en mi mente las nubes que yo misma he creado. Tan negras, tan consistentes, tan infladas de patrones, de creencias, de opiniones, de juicios, de resentimientos…, que he terminado acostumbrándome a la oscuridad, aprendiendo a vivir a tientas.
Quizá haya llegado el momento, recordando como recuerdo tan nítidamente aquel primer vuelo, de enfrentarme a ellas, de dejarme remover por ellas, de poner a prueba su consistencia, para pasar de "vivir a tientas", a vivir en la luz. 

¿Me acompañas? 

viernes, 8 de julio de 2016

Mi lugar en el mundo

Si hay un lugar
del que no puedo escapar,
ese lugar soy yo mismo/a.
Por eso es prioritario,
para estar bien conmigo:
ordenar, vaciar, limpiar,
reformar, cambiar,
sacar brillo...
Abrir puertas y ventanas
para que salga a la luz
todo lo que está escondido.
Crear puentes donde antes
sólo existiera el abismo,
a fin de aunar
en un mismo espacio,
cuerpo, mente y espíritu.
Y cuando pueda decir
en que lindo sitio habito,
lanzarme, de nuevo,
a la aventura,
de compartirlo contigo.

         Virginia


En eso ando...

viernes, 26 de febrero de 2016

"Enamórate del lugar en que estás" Jeff Foster


"ENAMORARSE DEL LUGAR EN QUE ESTÁS, simplemente quiere decir acordarse de la propia presencia, reconectar con uno mismo, sentir los pies en la tierra, recordar la respiración, darse cuenta de los pensamientos, darse cuenta de los sonidos de ese momento, sentir los propios sentimientos. Se tarta de reconectar con la sensación de estar vivo, reconectar con lo que está vivo en este preciso lugar, en este preciso momento, en este momento presente. 
El momento presente es todo lo que hay, es todo lo que tenemos. Es el lugar en el que tocamos la vida, en el que conectamos los unos con los otros, en que conectamos con el suelo, con el cuerpo, con la respiración, conectamos incluso con los sentimientos de desconexión, conectamos incluso con los sentimientos de dolor, soledad o frustración, y los de entusiasmo, bendición, alegría. De alguna manera todo esto es sagrado. Realmente se trata de darse cuenta de que lo que sea que suceda en tu vida, o lo que sea que suceda en el momento presente no es un error. Este momento no va en contra tuyo, definitivamente, en el fondo, no hay nada malo en ti...
Si nos sentimos tristes, si nos sentimos enfadados, si tenemos dudas o temores, inmediatamente pensamos que hay algo malo en nosotros porque nos han dicho que debemos tener miedo de nuestros pensamientos o sentimientos. Hay que acabar con la guerra de la vida, lo que significa acabar la guerra con el momento presente, acabar la guerra contra nosotros mismos, acabar la guerra contra nuestros pensamientos y sentimientos. Cada pensamiento, cada sentimiento, cada sensación..., se puede amar, es parte de nosotros, no es un error, porque en definitiva, está en nuestro interior, y nosotros estamos siempre aquí. No importa donde estés físicamente en el mundo, no importa lo que esté sucediendo a tu alrededor, ni importa en qué país estés, o cuántos años tengas, o tu apariencia física... Tú siempre estás aquí."  Jeff Foster (fragmento de la entrevista)

Entrevista completa:



viernes, 12 de febrero de 2016

"El momento presente es como es. Siempre. ¿Puedes dejarlo ser?." Eckhart Tolle

“¿Estás preocupado? ¿Piensas a menudo qué pasaría si...? 
Estás identificado con tu mente, que está proyectándose a sí misma en una situación futura imaginaria y creando miedo. No hay forma de que puedas hacer frente a esa situación porque no existe. Es un fantasma mental. Pero puedes detener esta locura que corroe la salud y la vida simplemente reconociendo el momento presente. Hazte consciente de tu respiración. Siente el aire que fluye de y hacia tu cuerpo. Siente tu campo interior de energía. Todo lo que tienes que manejar, enfrentar, en la vida real -por oposición a las proyecciones imaginarias de la mente- es este momento. Pregúntate a ti mismo qué "problema" tienes ahora mismo, no el año que viene, mañana o dentro de cinco minutos. ¿Qué está mal en este momento?  Puedes siempre enfrentar el Ahora, pero nunca puedes enfrentar el futuro, ni tienes que hacerlo. La respuesta, la fuerza, la acción o el recurso correctos, estarán allá cuando los necesites, no antes ni después.

"Un día lo lograré". ¿Tu meta te toma tanta atención que reduce el momento presente a un medio para lograr un fin? ¿Eso te está arrebatando la alegría de lo que haces? ¿Estás esperando para empezar a vivir? Si  desarrollas un patrón mental así, no importa lo que alcances o logres, el presente nunca será suficientemente bueno; el futuro siempre parecerá mejor. Una receta perfecta para la insatisfacción y falta de realización, permanentes, ¿no estás de acuerdo?

¿Habitualmente estás esperando algo? ¿Cuánto tiempo de tu vida gastas esperando? Lo que yo llamo "espera a pequeña escala" es esperar en la cola del correo, en un embotellamiento de tráfico, en el aeropuerto, por la llegada de alguien o el final del trabajo. La "espera a gran escala" es esperar las próximas vacaciones, un empleo mejor, que los hijos crezcan, una relación realmente significativa, el éxito, hacerse rico, ser importante, alcanzar la iluminación. No es raro que la gente pase toda la vida esperando empezar a vivir.

Esperar es un estado mental. Básicamente significa que tú quieres el futuro, que no quieres el presente. No quieres lo que tienes. Con cualquier tipo de espera creas inconscientemente un conflicto entre tu aquí y ahora, en el que no quieres estar, y el futuro proyectado, en el que deseas estar. Esto reduce enormemente la calidad de tu vida pues te hace perder el presente.
No hay nada malo en esforzarse por mejorar la situación vital. Tú puedes mejorar tu situación vital, pero no puedes mejorar tu vida. La vida es primaria. La vida es tu más profundo Ser interior. Ya es completa, perfecta. Tu situación vital consta de tus circunstancias y tus experiencias. No hay nada malo en establecer metas y esforzarse por lograr cosas. El error está en usar eso como sustituto del sentimiento de la vida, del Ser. El único punto de acceso a esto es el ahora…

Abandona la espera como un estado mental. Cuando te sorprendas a ti mismo cayendo en ella... sal inmediatamente. Vuelve al momento presente. Simplemente se y goza el ser. Si tú estás presente, no hay nunca necesidad de esperar por nada. Así que la próxima vez que alguien diga: "Siento haberte hecho es­perar", puedes contestar: “Está bien, no estaba esperando. Estaba parado aquí, divirtiéndome, en el gozo de mí mismo”.


De “El poder del Ahora” de Eckhart Tolle

viernes, 5 de febrero de 2016

"Todo depende de cómo vemos las cosas, y no de cómo son en realidad" Carl Gustav Jung


“La historia sucedía en la India. Un maestro espiritual enseñaba desde hacia años a varios discípulos, de los cuales cuatro eran ciegos. Estos cuatro discípulos eran muy meticulosos y seguían escrupulosamente las enseñanzas de su Maestro. Hacia ya muchos años que la situación persistía y los cuatro discípulos empezaban a preguntarse si un día llegarían a la iluminación prometida.
                Se reunieron pues para intercambiar sus preocupaciones y decidieron que debían entrevistarse con el maestro y hablarle con franqueza. Fueron pues a ponerse a los pies del maestro, y allí, osaron formular la pregunta.
                -Maestro, seguimos fielmente sus enseñanzas desde hace años. ¿Cuándo alcanzaremos la iluminación? Deberíamos estar ya preparados, ¿no lo cree así?
                El maestro miró unos instantes a los cuatro, luego pareció tomar una decisión.
                -Muy bien-les dijo- veo que vuestros deseos de entrar en unión con la madre Divina es muy grande. Así, voy a daros, a partir de hoy, una posibilidad de demostrar vuestra capacidad de recibir sublimes energías.
                Al oír estas palabras los discípulos rebosaron de alegría, pero por supuesto esperaban una dura prueba.
                -¿Estáis listos?- les preguntó el maestro.
                -Sí, ciertamente- respondieron a coro los discípulos- Dinos qué hay que hacer, y lo haremos.
                -En el bosque vecino hay un claro, y en ese claro hay un elefante. Vais a ir al claro. Sé que nunca habéis visto un elefante puesto que sois ciegos de nacimiento. Pero vais a entrar en contacto con el elefante con la ayuda de los sentidos  que os son disponibles y dentro de una hora volveréis y cada uno me hará una descripción del elefante. En marcha.
                Los discípulos quedaron muy sorprendidos; la prueba era simple y ridícula. Pensaron que después de muchos años de estudios con el maestro, estaban ya preparados. Esto no era más que una formalidad.
                Se marcharon pues alegremente al claro y allí cada uno entró en contacto con el elefante. El primero cogió la cola. Entonces pensó: “Un elefante vive en el aire. Es redondo y largo y se termina con un mechoncito de pelos. Muy bien, ya sé lo que es un elefante.” El segundo, cogió la pata, la palpó con sus manos. Pensó: “Un elefante es grande y rugoso como un árbol, tiene una piel espesa y llena de pliegues, vive en  la tierra. Muy bien, ya sé lo que es un elefante.” El tercero cogió la trompa, y tuvo su experiencia con el elefante, al igual que el cuarto que tocó la oreja. Muy felices, seguros de ellos mismos y charlando alegremente, volvieron al maestro a la hora prevista.
                Entonces el maestro les preguntó:
    -¿Quién puede decirme qué es un elefante?
                El primero, no pudiendo contener su dicha, le dijo sin esperar:
                -Maestro, un elefante vive en el aire. Es redondo y largo, muy suave y se termina con un mechoncito de pelo.
                -En absoluto- replicó rápidamente el segundo- un elefante es grande y rugoso como un árbol, tiene la piel arrugada y vive en la tierra.
    -Por supuesto que no-  gritó el tercero- Voy a deciros Maestro qué es un elefante.
    Y empezó a describir la trompa. Antes de que hubiera terminado la descripción, el cuarto, que no podía contener su impaciencia, le interrumpió para dar su propia descripción del elefante, o sea la oreja. Pero no pudo terminar porque los otros tres protestaron, defendiendo cada uno su propia percepción, y así empezó una gran disputa. El Maestro les dejó pelearse un momento y luego, como la disputa no se acababa, rogó silencio para decirles que la iluminación, en definitiva, no era para hoy."
Texto sacado de “El poder de elegir” de Annie Marquier                                                                                                                                                                                                                      ¿Qué tomamos como Realidad, lo que Es, o lo que creemos que es? ¿Cuál de los discípulos está en lo cierto, y cuál no? 

Reconocer y Aceptar que lo que percibimos es solo una cara de la realidad es el primer paso para cambiar nuestra manera de experimentar la vida.


viernes, 29 de enero de 2016

Libro "Practicando el contento. Manual del Ser Feliz"


Si quieres recibir un ejemplar, todavía estás a tiempo. 
Contacta conmigo a través de mi e-mail: virginia.carrera@gmail.com , 
dejando un comentario en el blog, 
o en la página de Facebook Elcontento.


"Nada es más importante que reconectar con tu felicidad" Deepak Chopra

LOS DIEZ MANDAMIENTOS DE LA VERDADERA FELICIDAD 
por Deepak Chopra

Escucha la sabiduría de tu cuerpo.
Nuestro cuerpo se expresa a través de señales de confort e incomodidad. Cuando elijas un cierto comportamiento, pregúntale a tu cuerpo, "¿cómo te sientes con esto?" Si tu cuerpo envía una señal física o emocional de alteración, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de confort y expectativa, procede.

Vive en el presente.
El presente es el único momento que tenemos. Mantén tu atención en lo que está aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene hacia ti total y completamente de manera que lo puedas apreciar, aprender de ello y después dejarlo ir. El presente es como debe ser. Refleja las leyes infinitas de la naturaleza que te han traído a este pensamiento exacto, esta respuesta física exacta. Este momento es como es, porque el Universo es como es. No luches contra el esquema infinito de las cosas; en vez de eso sé uno con él.

Tómate el tiempo de estar en silencio…
… para meditar, para acallar tu diálogo interno. En momentos de silencio te darás cuenta de que te estás re conectando con tu fuente de conciencia pura. Pon atención a tu vida interna a manera de que puedas ser guiado por la intuición en vez de por interpretaciones impuestas externamente de lo que es bueno o no es bueno para ti.

Renuncia a tu necesidad de aprobación externa.
Tú y sólo tú eres el juez de tu valía, y tu meta es descubrir el valor infinito dentro de ti, sin importar lo que piense cualquier otra persona. Hay una gran libertad al darse cuenta de esto. Cuando te encuentras reaccionando con enojo u oposición a cualquier persona o circunstancia, date cuenta que sólo estás luchando contra ti mismo. El oponer resistencia, es la respuesta de las defensas creadas por heridas antiguas.

Cuando te encuentres reaccionando con enojo…
... u oposición ante cualquier persona o circunstancia, date cuenta que sólo estás luchando contra ti mismo. El oponer resistencia es la respuesta de defensas creadas por antiguas heridas. Cuando renuncias a este enojo, estarás sanándote y cooperando con el flujo del universo.

Debes saber que el mundo "ahí afuera" refleja tu realidad "aquí adentro"
Las personas que reaccionan con mayor intensidad, ya sea con amor u odio, son proyecciones de su mundo interno. Lo que más odias es lo que más niegas de ti mismo. Lo que amas más es lo que más deseas para ti mismo. Utiliza este espejo de relaciones para guiar tu evolución. La meta es el auto conocimiento total. Cuando logras eso, aquello que más deseas automáticamente estará ahí, y lo que mayor repulsión te cause, desaparecerá.

Deshazte de la carga del prejuicio.
Te sentirás mucho más ligero. El prejuicio impone situaciones correctas e incorrectas que simplemente son. Todo puede entenderse y perdonarse, pero cuando tú tienes un prejuicio, cortas de tajo el entendimiento y apagas el proceso de aprendizaje para amar. Al enjuiciar a otros, reflejas tu falta de auto aceptación. Recuerda que todas las personas que perdones, se sumarán a tu propio amor a ti mismo.

No contamines tu cuerpo con toxinas.
Ya sea a través de la comida, bebida o emociones tóxicas. Tu cuerpo es más que un sistema de soporte de vida. Es el vehículo que te lleva en el viaje de tu propia evolución. La salud de todas tus células contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de conciencia que eres tú.

Remplaza comportamientos motivados por miedo con comportamientos motivados por amor.
El miedo es el producto de la memoria, la cual vive en el pasado. Al recordar lo que nos ha dañado en el pasado, dirigimos nuestras energías hacia asegurarnos que una antigua herida ya no se repita. Pero el tratar de imponer el pasado en el presente nunca borrará la amenaza de ser lastimado. Eso sólo sucede cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, la cuál es el amor. Motivado por la verdad dentro de ti, puedes enfrentar cualquier amenaza porque tu fuerza interna es invulnerable al miedo.

Entiende que el mundo físico es sólo un espejo de una inteligencia más profunda.
La inteligencia es el organizador invisible de toda la materia y la energía y debido a que una porción de esta inteligencia reside en ti, tú compartes un lugar en el poder de organización del cosmos. Debido a que estás vinculado inseparablemente a todo, no puedes ensuciar el aire y agua del planeta. Pero a un nivel más profundo, no puedes vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en todo el campo de inteligencia. El vivir en balance y pureza es el mayor bien que puedes hacer tanto para ti, como para la tierra.

sábado, 2 de enero de 2016

"Penye nia pana njia" Proverbio swahili.

"DONDE HAY UN DESEO, HAY UN CAMINO"

Hace ya unos meses desde que este blog vio la luz.
Su propósito no ha sido otro que el de compartir, a través de las palabras, las propias y las ajenas, un mapa de ruta, que nos reconduzca al Ser Feliz que somos.

Hoy "Practicando el Contento" tiene también su versión en libro, y desde aquí te invita a su presentación.